Los síntomas y los signos
La alergia al polen se produce porque el sistema inmunitario de los alérgicos identifica el polen como un elemento nocivo y se defiende liberando histaminas. La consecuencia más frecuente es la aparición de rinitis, que se traduce en congestión, dificultades para respirar, moqueo nasal y estornudos, entre otras. En la mayoría de los casos aparece también conjuntivitis alérgica, que se relaciona con lagrimeo, ojo rojo, escozor y un intenso picor de ojos, sobre todo en el lagrimal.
Las sensaciones y las emociones
La sensación de las personas con alergia al polen es de impotencia y frustración porque hace buen tiempo, pero no pueden disfrutar de un día al aire libre. Además no pueden respirar y por tanto no duermen bien y al día siguiente se encuentran muy cansados. Hasta el aspecto físico se deteriora debido a los ojos rojos y la nariz irritada.
De todos estos síntomas uno de los más molestos es el picor de ojos, que se agrava muchas veces porque la acción de rascarse hace que el alérgeno se distribuya por todo el ojo.
Los antihistamínicos son sin duda una buena opción, pero tienen efectos secundarios como la somnolencia y la sequedad ocular, pues para actuar tienen que inhibir la producción de lágrima. Además, en algunos casos, pasado un tiempo resultan insuficientes.
La información y la experiencia de compra
Ante esta situación Disop propone varias acciones para que la persona con alergia al polen se sienta mejor:
1. Un kit antialergias
Con todo lo necesario para que consiga alivio inmediato a su picor de ojos . Se trata de un tratamiento que incluye tanto la limpieza del ojo como su hidratación. Si se utilizan estos dos productos el alérgico notará una sensación de alivio única y duradera. Además incluye un neceser de regalo.
2. Información
En la parte trasera del kit hemos añadido un código QR que permite al usuario acceder a una página con preguntas frecuentes para que aclare todas sus dudas.
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