Guía de atención al paciente de ojo seco en la óptica


Es importante tener un procedimiento para tratar al paciente de ojo seco en la óptica. Se pueden establecer 4 pasos básicos a tener en cuenta:

Paso 1: Detección. Recogida y valoración de síntomas. Anamnesis.
Es aconsejable establecer un procedimiento y recoger los síntomas de manera metódica, registrando los resultados.

Existen cuestionarios reconocidos por la comunidad científica al alcance de todos los profesionales: test de OSDI, McMonnies, DEQ-5, SPEED.

Paso 2: Evaluación de signos con técnicas no invasivas.
Las personas con síndrome de ojo seco padecen frecuentemente trastornos visuales, por lo que el profesional de la óptica debe realizar, en caso de sospecha de sequedad ocular, un test de agudeza visual.

En la observación con lámpara de hendidura es aconsejable realizar las siguientes pruebas:

  1. Estimación de la altura del menisco lagrimal.
  2. Evaluación de pestañas y párpados.
  3. Evaluación de la integridad en conjuntiva y córnea.

Paso 3: Evaluación de signos con técnicas invasivas
Las pruebas más frecuentes son:

  1. Evaluación de integridad en conjuntiva y córnea tras la aplicación de fluoresceína.
  2. Evaluación de la integridad conjuntival mediante la aplicación de verde de lisamina.

Paso 4: Actuación. Tratamiento, seguimiento y remisión
Una vez concluidas las pruebas se debe determinar el grado de sequedad ocular. Si el trastorno está en su fase inicial, se pueden recomendar productos específicos para el alivio de los síntomas. Si se encuentra en fases avanzadas se debe remitir a un oftalmólogo.