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Se estima que el 50% de los usuarios de lentes de contacto sienten malestar ocular, sobre todo al final del día, y en muchos casos esto les conduce al "abandono" del uso de las lentes. ¿Sabías que existen unas gotas especialmente diseñadas para evitar esta situación?

Cristina Mendoza | Responsable de Marketing

El reto de detectar a los clientes que abandonan

El usuario de lentes de contacto que siente molestias cree a menudo que esto es intrínseco al hecho de llevar lentes y por tanto asume que no tiene ninguna solución y deja de usarlas, sin más. Dependiendo del umbral del dolor de cada uno y de la necesidad del usuario de llevar lentes, éste puede explicar el problema en la óptica o bien puede volver al uso de las gafas y renunciar definitivamente a las lentillas, sin llegar a comunicárselo a su óptico de confianza.

Por esto es muy importante explicar al paciente que debe haber un periodo de adaptación y que es necesario respetar una serie de visitas para que nos cuente si ve bien y también qué sensaciones tiene.

En la anamnesis que se realiza antes de la adaptación de las lentes hay que tener en cuenta las expectativas de cada paciente y saber qué estilo de vida tiene, cuántas horas desea llevar puestas las lentes, en qué ambiente las va a utilizar y buscar la mejor opción de lente y de líquido para cada caso. También es recomendable hacer una evaluación exhaustiva de los ojos para descartar posibles problemas de sequedad previos, que podrían agravar los síntomas de malestar.

¿Qué hacer una vez identificado el problema?

Normalmente cuando un cliente nos indica que está incómodo con sus lentes, le cambiamos el material, el reemplazo, los líquidos y olvidamos que con unas gotas se podrían reducir considerablemente sus molestias.

Es recomendable siempre aconsejar el uso de una lágrima artificial para aliviar a los usuarios de lentes de contacto que muestran síntomas de sequedad ocular.




Acuaiss Ultra es una lágrima especialmente diseñada para este tipo de usuarios. Contiene una biomolécula de ácido hialurónico y no lleva conservantes. Además, tiene otros componentes, como el EDTA, que ayudan a evitar el ensuciamiento de la lente. Se trata de una lágrima muy fluida, que hace muy fácil para el usuario el manipulado de las lentillas.

¡No olvides recomendar una lágrima artificial adecuada, ya que en muchos casos podrías conseguir que tus clientes de lentes de contacto renuncien al abandono!


Espero que esta información te haya resultado útil.

Gracias por estar ahí.



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