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Muchos profesionales aconsejan como primera opción para el mantenimiento de las lentes de contacto blandas una solución única y sólo y exclusivamente cuando aparecen problemas se plantean recomendar como alternativa un sistema de peróxido. Os invito a que reflexionemos acerca de si esta práctica es la más adecuada.

Cristina Mendoza | Responsable de Marketing

El sistema de peróxido no es para todo el mundo


Esta afirmación es cierta, pero también lo es que la solución única tampoco es la mejor opción en todos los casos.

Para saber qué recomendar es necesario evaluar primero al usuario y tener en cuenta varios datos: la lente de contacto que usa, su estilo de vida, el cuidado que pone en la manipulación de sus lentes, si sus ojos son sensibles, su poder adquisitivo y muchos otros parámetros, que nos ayudarán a aconsejar el mejor producto para cada caso.


Algunos consejos para manejar las objeciones más frecuentes


A menudo rechazamos prescribir un sistema de peróxido porque tememos enfrentarnos a ciertas objeciones:

"Este producto es muy caro"
Aquí nos toca argumentar el valor añadido que aporta un peróxido frente a una solución única: es el sistema con mayor capacidad desinfectante, el que realmente más y mejor limpia. Además es el más rápido, elimina proteínas y no contiene conservantes.

"Es que esto es muy complicado de usar"
La única dificultad adicional respecto a una solución única es que hay que añadir una pastilla neutralizadora. A cambio, tenemos la garantía de la mejor desinfección y no tenemos que esperar 6 horas para ponernos las lentes. Tenemos las lentes limpias y como nuevas en una hora. El esfuerzo merece la pena.

"Soy muy despistado ¿y si se me olvida poner la pastilla?"
La pastilla neutralizadora tiene un indicador de color en tono amarillo, que confirma que la pastilla sí se ha añadido. Ningún otro sistema tiene un mecanismo de aviso como este.


Perfiles de usuarios a los que recomendar un peróxido


El peróxido no es solo para los casos difíciles. Hay otros grupos de clientes para los que el sistema de peróxido puede ser la mejor opción. Aquí sugerimos algunos ejemplos:

  • Personas que, por ejemplo, al salir del trabajo vuelven a casa, se duchan y salen de nuevo y no quieren renunciar a la libertad de usar sus lentillas. En este caso Hidro Health H2O2 es el único sistema que le permite tener las lentes como nuevas en una hora.
  • Personas con ojos sensibles, que no toleran ninguna sustancia extraña en el ojo. Para ellos el sistema de peróxido es ideal porque la solución final en la que quedan sumergidas las lentes tras el proceso de desinfección y neutralización es una solución salina sin conservantes.
  • Usuarios de lentes de ortoqueratología y lentes convencionales. El sistema de peróxido es en estos casos el más práctico porque además de desinfectar elimina proteínas, que suelen aparecer cuando las lentes son de reemplazo anual.

En cualquier caso, tú eres el que mejor conoce a tus clientes y sabes cómo enfocar la venta en cada situación.


Espero que esta información te haya resultado útil.

Gracias por estar ahí.



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